125: Una calma que se instala
Justo en ese momento, Aleksander entró, llevaba mucha seguridad detrás de él y, sin dudar, disparó a dos personas que estaban ayudando al tío de Brielle, mostrando una puntería muy certera.

—¡Ni se te ocurra! —Fernando apuntó directo al vientre de Brielle —sí, no quieres que tu mujer y tus bastardos se mueran.

—Fuego a discreción.

Aleksander habló suavemente por el intercomunicador, y de repente, un agudo silbido resonó en el aire. La bala atravesó la mano de Fernando, arrancándole un grito de d
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP