Narrado por Noah
La mañana en la base se sentía distinta. El café sabía mejor, el aire pesado del hangar me parecía extrañamente fresco y la rigidez de mi uniforme ya no me pesaba tanto. Caminaba hacia la oficina central con un paso que, aunque intentaba mantener marcial, delataba una calma que mis hombres no tardaron en notar. No era solo la noche que habíamos pasado; era la certeza de que Emma, mi Emma, estaba finalmente a mi lado.
Me detuve en el pasillo de suministros cuando vi a Casandra a