Nicola
Las imágenes en la pantalla parpadearon cuando restauré el sistema de seguridad.
Uno por uno, revisé los archivos recuperados, observando con paciencia lo que ya sabía que encontraría.
Lorenzo, entrando a la sala de torturas.
Solté una breve risa, apoyándome en el respaldo de mi silla mientras miraba la grabación con calma.
Si alguien más viera esto, si alguien ajeno a la verdad tuviera acceso a estas imágenes, Lorenzo Conti estaría muerto en cuestión de minutos.
Para cualquiera, era la