Nicola
El agua caliente resbaló por mi espalda sin lograr calmar el temblor interno que llevaba horas creciendo como una presión constante detrás del esternón.
Estaba furioso, ansioso por descargar mi ira contra el primer idiota que cometiera un error.
Y sentía odio hacia la sensación de no controlar el tablero.
Apoyé las manos contra la pared de mármol y dejé que el vapor llenara el espacio, intentando ordenar mis pensamientos. La señal parcial en el punto rural no había sido reciente.
Eso e