Capítulo 22.
Nigel:
Besaba la espalda de Dannielle con delicadeza, me sentía liviano al estar a su lado, me sentía como nuevo. De hecho, me siento asi cada vez que estoy con ella. Ahora podía ir libremente, sin temor a nada, sin temor al qué dirán.
Pase la noche con ella, la abrace, la bese, hicimos el amor, nos dimos mucho amor. La toque, la bese, me prendí de su olor y de todo lo que ella es, perfeccion.
—Buenos días preciosa —le murmure—, es hora de levantarse.
Ella se estiro un poco, luego me miro y