Capítulo 36.
Nigel:
Días después.
No sé cuántos días llevaba aquí, Pero sabía que eran muchos, porque permanecía atado mientras veía como amanecía, atardecía y anochecía.
Mary me dejó atado, ella venía a alimentarme, me sedaba con la comida para poder bañarme y sabrá Dios que más hacerme. A medida que va pasando los minutos, las horas, yo luchaba por no caer en la locura, luchaba para no entrar en crisis porque poco a poco estaba perdiendo las fuerzas.
Mi único consuelo es pensar en Dannielle, en mi familia