Dario pudo hacer otro contacto por radio, todos estaban con los nervios de punta.
La voz grave del Cardenal Giubilei resonó desde el altavoz modificado, como un eco de otro siglo, Dario había logrado establecer la comunicación de onda corta en el búnker, y el sonido era sorprendentemente claro, aunque cargado de gravedad, Luciana y Leo escuchaban en un silencio tenso.
— Las palabras de su padre siempre fueron precisas, entendemos la amenaza que representa Stefano Greco, pero el brazo secular es