El tiempo en nuestro territorio ya no se medía en función de los meses lunares, los ciclos de cosechas o los tensos períodos de tregua militar; ahora se calculaba estrictamente en semanas de desarrollo infantil y en los pequeños pero agigantados logros de nuestro hijo. Kael se acercaba rápidamente a su primer año de vida, y la rutina entera de mi existencia como soberano se había reestructurado por completo en torno a su presencia. Las reuniones estratégicas del Consejo de Ancianos y los inform