Théo
Nos quedamos en silencio, solo manteniéndonos la mirada. Mi corazón retumba como un loco dentro de mi pecho, la emoción de sus palabras me consume. Ella también me ama… ¡Me ama!
Sin poder contenerme más, me inclino hacia adelante, acercando mis labios a los suyos con una urgencia avasallante. El roce de nuestros labios desencadena una explosión de sensaciones, sumergiéndonos en un beso tierno y romántico.
Siento la suavidad de sus labios respondiendo a los míos, la calidez de su aliento me