Mundo ficciónIniciar sesiónLas noches eran más tranquilas desde que el nuevo consejo trinacional se había establecido. La niebla no había vuelto a asomarse a los límites del faro, y las rutas comerciales prosperaban. Pero en los corazones de quienes habían enfrentado el abismo cara a cara, el silencio no siempre significaba paz.
Amara no dormía.Se había acostumbrado a la sensación de alerta constante, al peso invisible de responsabilidades demasiado grandes para una sola alma. Su cuerpo descansab






