—¡Paciente de urgencia! ¡Abran paso!
Los enfermeros gritaban a todo pulmón mientras corrían con Abbey en la camilla. Él sin embargo sólo sujetaba su mano con fuerza y dándole ánimos desde bastante cerca. No podía mirar más abajo de su cuello, sabía que si lo hacía entraría en shock por la espantosa herida en su abdomen.
—¡Erick! ¡Está perdiendo mucha sangre!
—Lo sé, lo sé, ya casi llegamos a quirófano.
Erick quién era el enfermero líder de guardia, no podía perder la compostura, no con una paci