Estaban los dos viendo la televisión, abrazados, con caricias de aquí para allá. Por algún motivo, Evan no dejaba de acariciar su piel y Abbey no se iba a quejar de ello.
En un momento dado, sus caricias dejaron de ser tiernos para pasar a ser más "serios" hacia algún lugar en particular.
La besó varias veces y cuando Abbey pensó que Evan iría más lejos, él se detuvo a centímetros de su rostro.
—¿Sabes qué fecha será mañana?
Abbey con el cerebro ahumado por la situación anterior, tuvo que pens