Mundo ficciónIniciar sesiónEl sonido del agua seguía cayendo detrás de la puerta entreabierta del baño cuando Sophie, aún con una sonrisa leve, se acercó a la cómoda de Damien. Quería peinarse, arreglar el cabello antes de que él saliera. Pero, entre los objetos cuidadosamente ordenados —relojes caros, gemelos, una cartera de piel negra, un reloj dorado detenido a las ocho—, algo llamó su atención.
Un cajón entreabierto. Y d







