Alicia apretó los ojos y se tensó mientras sentía como su cuerpo era abierto lentamente. Vincet había pasado el glande caliente de él por su abertura antes de comenzar a introducirse de forma lenta pero constante. Y no mentía si decía que dolía, porque si dolía.
Era normal dada la diferencia de tamaños entre ellos. Al menos él era considerado y no se metía de un solo golpe, aunque no sabía que era mejor, porque realmente sentía que todo su cuerpo palpitaba, sobre todo su sexo.
Sintió la caricia