Había pasado más de una hora cuando Alicia escuchó a Vincet bajar la escalera. Esta vez ella no habló, había notado que él estaba de mal humor y era mejor no provocarlo, no le gustaba el ambiente alrededor de las personas molestas con algo, tenían tendencia a desquitarse con ella. Mientras tanto terminó de revolver y apagar la sopa que le había preparado para la resaca. Ya el resto el desayuno estaba en la mesa servido.
Fue entonces que sintió el peso de una mirada sobre su espalda y miró por e