Lukas se bajó del auto después de estacionarlo y corrió al interior del aeropuerto. No podía solicitar ir directamente en el jet privado de Vincet pues este estaba en mantenimiento. Vaya momento para eso. Él, ni siquiera había agarrado una maleta. Simplemente su tarjeta y el pasaporte. Lo demás era irrelevante.
Lo importante ahora era volar a Alemania, llegar lo más rápido posible y resolver ese malentendido, porque Juliana tenía aún su celular apagado. Y estaba completamente negado a perderla