Para sorpresa y alivio de Juliana, Cristian no estaba por toda la zona cuando llegaron a su casa. Ella se había quedado en el auto parqueado una cuadra atrás, y gracias a los cristales oscuros no se veía hacia adentro. Cuando Lukas había vuelto le había dicho que todo despejado había creído sin dudas en sus palabras… bueno, es que el hombre tenía preparación, no era fácil escabullírsele.
Así que pudo entrar a su casa un poco más calmada. Aun así, recogió la ropa rápidamente en una maleta y algu