—Esto tiene que ver con Elena, ¿verdad?
La expresión de Liam se ensombreció al instante, como si esas palabras hubieran desatado una ira oculta que llevaba mucho tiempo reprimiendo.
Sin embargo, no dejó que se le notara.
—No —respondió secamente.
Elizabeth no parecía creerle en absoluto. Conocía a Liam mejor que nadie como para fiarse de una sola palabra suya en casos como este.
—¿No? —se burló ella—. Entonces, por favor, explícame por qué. ¿Por qué de repente tienes ese aspecto? ¿Por qué has e