Doscientos años después de aquella noche en que una mujer desnuda cambió el destino de un imperio.
La colina ya no existía como tal. Se había transformado en el corazón de una vasta región llamada Valle Sol-Voss, un lugar donde la naturaleza y la tecnología coexistían en perfecto equilibrio. Los árboles de manzanas doradas formaban bosques enteros que brillaban suavemente por las noches, y sus frutos se distribuían gratuitamente como símbolo de que la libertad nunca debería tener precio.
Lira X