La habitación del hotel estaba sumida en la penumbra, con solo la luz tenue de las farolas en la calle iluminando el espacio de vez en cuando. Nicolás se encontraba sentado en el borde de la cama, mirando la pantalla de su teléfono. La llamada que había recibido horas antes seguía resonando en su mente. Las palabras eran claras: lo necesitaban de vuelta. Pero lo que no habían dicho era igual de importante. El mensaje implícito estaba allí, escondido en las sombras de su memoria.
Se levantó y ca