Aitana se encontraba en su oficina, contemplando las luces de la ciudad que titilaban a lo lejos, como un recordatorio constante del poder que tenía en sus manos. Sabía que la misión que estaba a punto de llevar a cabo marcaría un punto de no retorno. Era su oportunidad de demostrarle a Adrián que podía manejar lo que fuera necesario, incluso si eso significaba "destruir" a la familia Estrada, que había sido su último objetivo. Pero, en lo profundo, Aitana deseaba que algo sucediera. Algo que e