La noticia se difundió más rápido de lo que Aitana podría haber imaginado. Lo que había sido una misión cuidadosamente planeada se había transformado en un desastre de proporciones colosales. No solo habían fallado en robar el prototipo, sino que ahora había pruebas contundentes que vinculaban directamente a los Alarcón con el intento de robo de tecnología. Una operación que debía haber sido silenciosa y discreta se había convertido en un escándalo nacional, y la familia Alarcón estaba en el oj