Nicolás Valverde despertaba cada mañana con la misma sensación en el pecho: una mezcla de ansiedad y vacío. Durante las últimas semanas, había comenzado a experimentar extraños sueños que lo dejaban inquieto al amanecer, sueños en los que lo tenía todo, pero en los que faltaba lo más importante. Soñaba con poder, con riquezas inimaginables, con una vida que alguna vez había sido suya. En esos sueños, el mundo parecía doblegarse ante él, pero en cada uno, algo crucial faltaba: ni Aitana, ni Hele