La primera ráfaga de misiles tácticos iluminó el cielo del desierto con un resplandor blanco y cegador. No impactaron en el centro del oasis, sino en las crestas superiores del cañón, provocando derrumbes calculados para sellar las rutas de escape. Thorne Junior no quería que nadie saliera de Al-Safa.
—¡Están cerrando la ratonera! —gritó Marcus, mientras ayudaba a una familia a entrar en las grietas más profundas de la roca—. ¡Liam, las torretas de los transportes están haciendo barrido infrarr