Capítulo más de lo que buscaba.
Poco más de un mes había pasado, y Olivia no podía olvidar a número 22, había tratado de darse placer ella misma, como solía hacerlo luego de aquellos encuentros sexuales fallidos, trataba de evocar la respiración errática de número 22, la sensación de sus grandes manos recorriendo su cuerpo, incluso la rudeza con la que apoyó el vibrador sobre su perla nerviosa, los gemidos y gritos que lanzó, acompañado incluso de maldiciones, cuando el orgasmo se formó en ella, una y otra vez una, y otra vez