Amir no pensaba dejar a su diosa con las ganas de un espectáculo, mucho menos se sentiría cohibido porque ella lo vea tocarse, si este hombre que había sido nombrado el diablo italiano, el más temido por el bajo mundo, estaba completamente hechizado por su dulce y esponjosa secretaria.
Sin perder tiempo, pero tampoco mostrándose desesperado Amir se propuso recrear lo que tantas noches había hecho, pues él no le mintió a Olivia cuando le dijo que hacía 4 años que no estaba con ninguna mujer, sol