Gracias a las palabras de Olivia, Gul corrió a su cuarto, obviamente llorando, queriendo llamar la atención al menos de Saimon, a quien ella creía que tenía en la palma de su mano, sin embargo, el mafioso optó por quedarse en la sala, para así tratar de conocer a la peculiar mujer que Amir había tomado como esposa.
—Y él es mi cuñado, Theo Petit.
—Un gusto conocerte, al igual que a ti Olivia, en verdad eres una mujer… muy interesante.
—Si tú crees que soy una persona interesante, ¿quién soy yo