Capítulo 12
Después de la cena, Mark extendió el brazo en un gesto caballeroso. El simple contacto de su antebrazo bajo sus dedos le provocó un escalofrío que ella intentó ignorar mientras caminaban hacia la limusina.
En una mesa cercana a la salida del restaurante, dos mujeres observaban la escena. Una de ellas se inclinó hacia la otra, sin preocuparse por bajar la voz:
— Lo que las jóvenes de hoy no hacen por dinero —dijo, con evidente desprecio—. Qué asco.
Elena lo escuchó. El rostro se le c