Capítulo 4Apenas el sol comenzó a salir, iluminando la mansión, Mark, o mejor dicho, Vlad, envió un breve mensaje a su abogado, solicitando que lo encontrara en la empresa. Hoy, sus planes finalmente serían puestos en acción.Fue hasta el dormitorio y abrió el armario. Seleccionó uno de sus mejores trajes, impecable y clásico, hecho a medida, como todo en su vida.Frente al espejo, ajustó el saco, acomodó su cabello blanco y se puso los zapatos pulidos. Todo estaba perfecto.Por último, se colocó el anillo heredado de su mentor, un antiguo símbolo de sabiduría, poder y secretos que habían atravesado siglos.—Hora de comenzar —murmuró.Vlad salió del dormitorio, cada paso resonando suavemente por el pasillo sombrío, y bajó las escaleras.—Vamos —dijo al guardia que lo esperaba fuera de la casa.En cuanto puso los pies en la empresa, Vlad volvió a ser Mark Darkmoor.Al entrar en la sala de las secretarias, sus ojos vieron a Elena, puntual como siempre, en realidad adelantada. Estaba or
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