Capítulo 22
Vlad regresó unos minutos después, parecía tenso. Al reencontrarse con Elena, su semblante se suavizó de inmediato.
—Perdón —dijo en voz baja—. Asuntos inevitables.
—Imagino —respondió ella, con una sonrisa amable.
Él volvió a ofrecerle el brazo y ella aceptó. Caminaron por el salón bajo miradas curiosas y discretos susurros. No pasaron desapercibidos. La elegancia natural de Vlad, sumada a la belleza serena y llamativa de ella, formaba un conjunto imposible de ignorar.
Vlad se incl