Capítulo 17
Elena respiró hondo antes de volver a su escritorio. Se lavó el rostro, se acomodó el cabello y permaneció algunos segundos mirando su propio reflejo en el espejo, como si necesitara convencerse de que estaba bien. Lo estaba. Necesitaba estarlo.
Cuando regresó a la sala exterior, se sentó y retomó el trabajo. Y, para su propia sorpresa, logró concentrarse.
Respondió los correos. Organizó la correspondencia. Atendió las llamadas con profesionalismo. Poco a poco, su cuerpo fue calmánd