Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando cayó la noche, la ciudad parecía rendirse ante el brillo del evento. Las luces de los rascacielos parpadeaban como si quisieran competir con el resplandor de los flashes. Limosinas llegaban en cadena frente al Grand Royal Hotel. Fotógrafos se alineaban a ambos lados de la alfombra roja, sus lentes atentos a cada movimiento. El aire olía a perfume caro, a tensión y veneno.
Cada invitado descendía de su vehículo con la elegancia medida y ensayada que solo las esferas más altas p






