Se la ha llevado a su villa personal.
La ambulancia llegó en pocos minutos. Los paramédicos hicieron su trabajo de forma impecablemente. Los accidentes estaban a la órden del día y era lo más común para ellos.
— ¡Tengan cuidado está embarazada! — El CEO Cienfuegos ordenó a los hombres que fueran delicados. Después de todo era su prometida,
— ¿Quién vendrá con la paciente?
— ¡Yo, Yo iré con ella! — El hombre entró a la ambulancia y así cerraron para marcharse.
En el camino Carolina, se quejaba de dolor, ella seguía repit