Marco, estaba lleno de rabia, nadie en su mundo se atrevía a ofenderlo de esa manera. Pero algo en el CEO Rodríguez, se sentía tan imponente, tan peligroso, incluso para él que tenía tanto poder y conexiones.
Entonces Cienfuegos, miró a Andreina, su postura, sus finos rasgos. De pronto recordó su manera de poner la mesa cuando vivían en la Villa que había comprado para ellos, la forma en la que decoró el lugar, cada detalle era de buen gusto, elegante y sutil.
La forma que tenía de trat