El bebé Rodríguez, tiene prisa por venir al mundo.
El niño entró en la habitación de su hermana. Las dos niñas estaban dormidas vestidas en pijamas de princesas.
Recorrió el cuarto con la mirada y terminó por dejar caer la almohada a la alfombra y acostarse ahí.
Solo se cubrió con la frazada para no pasar fríos, lo había conseguido, estaba durmiendo cerca de Mia, y eso le recomponía el orgullo que ya tenía forjado desde muy pequeño.
A la mañana siguiente, el CEO pasó por la habitación y vió a su heredero dormido en la alfombra. Entonce