16. Lo que No se Dice
El viento de la tarde arrastraba el olor del jazmín silvestre por las calles de adoquines húmedos. La casa de la familia de Ailén, una estructura de madera antigua con techos oscuros y enredaderas secas abrazando las paredes, reposaba silenciosa entre los árboles. Ailén no estaba. Había salido a la biblioteca con Liora. Pero su abuela, Isadora, tejía en el porche, como cada tarde desde hacía décadas, acompañada de sus pensamientos y una taza de té caliente con romero.
Unos golpes suaves en la p