Si tan solo Kylie hubiera gritado más fuerte y corrido más rápido.
—Ethan… —Kylie exhaló con desesperación. Extendió la mano hacia él, pero Ethan seguía dándole la espalda.
—Ethan… lo siento… —Kylie lloró, sin saber qué más decir aparte de disculparse.
—¡Mierda, Kylie! —Ethan se giró y caminó rápidamente hacia ella, envolviéndola en un abrazo—. ¿Por qué te estás disculpando? ¡Nada de esto es tu culpa! ¡Nada! ¿Lo entiendes?
Ethan le sostuvo los hombros, intentando hacerle entender eso.
—¡Pero… p