Aiden estaba destrozado. Caminó hacia donde Ken estaba sentado. Ken tenía a Khloe en sus brazos, le acariciaba el cabello y le besaba la frente.
—Khloe —lloró—. Aguanta. Quédate con nosotros.
Aiden golpeó a Ken en la cara y le arrebató a Khloe. Le tocó el rostro y susurró su nombre una y otra vez mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
Khloe intentó abrir los ojos para mirar a Aiden y dijo:
—Aiden… lo siento… No soy buena… nunca lo fui…
—No digas eso —lloró Aiden—. Vas a estar bien. Ya