Azura
Las copas chocaban y la música llenaba cada rincón, pero detrás de aquella atmósfera festiva podía sentirlo… el cambio sutil en el aire, esa vibración casi imperceptible que mi loba, Rosaly, percibía con agudeza. Mientras sonreía y agradecía cada brindis, mi mirada recorría las mesas. Allí estaban los líderes de todas las manadas y clanes que habían acudido, hombres lobo y licán que habían vivido en la sombra durante años, ahora reunidos bajo un mismo techo. Algunos me observaban con resp