Azura
Caminamos en silencio tras ella, cruzando las calles de Tiberion por senderos ocultos que ni siquiera aparecían en los mapas. Catrina se deslizaba entre las sombras como si fueran parte de su piel. Nadie se atrevía a detenernos. Nadie parecía vernos.
—¿Nos está ocultando? —preguntó Mari en un susurro.
—Sí —respondió Grayson con la voz tensa—. Hay un escudo mágico… una ilusión de desvío. Nos hace parecer parte del entorno.
—Impresionante —murmuró Theo—. Y espeluznante.
Tras un callejón de p