"la fuerza empieza cuando el débil dice basta"
Azura
El sol apenas comenzaba a filtrarse por las cortinas de la vieja habitación de piedra cuando sentí el calor del cuerpo de Grayson pegado al mío. Estaba enredado a mi cintura, con su mentón apoyado en mi hombro y su respiración lenta acariciando mi cuello. No quería moverme. Estaba tan agotada, tan llena de preguntas, que por un momento solo deseé congelar ese instante.
Pero sabía que no podía.
—Ya amaneció —murmuré con suavidad, girándome p