—Funcionó.
Entorné los ojos en dirección a Barnaby Flynn, quién sonreía de oreja a oreja tras escuchar aquella afirmación llena de júbilo del médico que me llevó el tratamiento. Habían transcurrido cerca de tres semanas aproximadamente, casi un mes, desde que me sometí a la inseminación y sorprendentemente el resultado dio positivo.
El líquido frío que había deslizado en todo mi abdomen me produjo escalofríos.
El ultrasonido mostraba una pequeñez en el interior de mi útero, en otras palabras