Al finalizar el taller, el instructor ofreció comentarios a cada participante, y cuando llegó el turno de Clara, su corazón latía con fuerza. La mezcla de nervios y emoción la envolvía. Se sentía expuesta, pero también sabía que era una oportunidad invaluable para crecer como escritora.
—Tu historia es poderosa. Tienes una voz única que resonará con muchos —dijo el instructor, mientras sus ojos se encontraban con los de Clara. Ella sintió una oleada de gratitud y alivio. Las palabras de aliento