Aurora estaba de pie frente al tocador de su habitación, sus dedos retiraban uno a uno los pendientes de plata, mientras detrás de ella Damian se apoyaba en la puerta, observando la espalda de su esposa sin decir palabra.
Se escuchó el suave clic de la puerta al cerrarse. Damian se acercó, posó una mano sobre el hombro de Aurora, acariciándola despacio, como temiendo que se apartara.
—Lo siento por lo de padre.
Aurora solo miró al espejo, viendo a Damian a través del reflejo.
—No importa, el se