La puerta principal de White Lodge se abrió. Damian, que acababa de terminar de ordenar algunos documentos de trabajo en la sala principal, giró la cabeza con el ceño fruncido. Unos pasos pesados se escucharon, acompañados por el aroma fuerte de un viejo lobo.
Damian se puso de pie de inmediato, casi por reflejo se acomodó el cuello de la camisa.
—¿Padre? —preguntó.
Morgan White estaba de pie en el umbral, varias cicatrices antiguas marcaban su rostro y cuello, dejando claro su estatus de leyen