—Tranquila, amor —digo, con la voz suave. —Está con mi madre. Está bien. Sí, te está llamando. Te está llamando mamá.
—Quiero verlo —dice ella, con la voz llorosa. —Quiero asegurarme de que está bien.
—Voy a buscarlo —prometo.
Fernanda, Sofía, Ernandes y Rodrigo entran en la habitación.
—Vida —dice Fernanda, con la voz cariñosa. —¿Cómo te sientes?
—¿Estás mejor? —pregunta Sofía, con la voz preocupada.
—Mi amor —dice Ernandes, con la voz emocionada. —No estés así. Eres fuerte. Vas a superarlo.
—