—Soy completamente adicto a tu sonrisa — murmuró, sus dedos acariciando mi mejilla con dulzura. — Tu sonrisa es lo único que hace que mi día valga la pena. Cuando estoy a tu lado, el resto del mundo puede explotar que tanto da. Eres la mujer más increíble que ha pisado esta tierra. Nos encontramos por casualidad, pero transformamos esta locura en nuestra historia. Nos aferramos de un modo que no hay vuelta atrás. Contigo, descubrí que la misma mujer puede ser el motivo de mi paz y de mi rabia d