En medio del beso, oigo pasos cortos en el suelo. Bruninho está parado en la puerta de la cocina, mirándonos con esos ojos enormes y desconfiados. Alice para el beso, sonríe y extiende los brazos hacia él:
— Ven aquí con papá y con mamá, mi amor...
El niño viene corriendo con sus piernecitas cortas, Alice lo atrae a nuestro regazo y le da un beso en la mejilla.
— ¿No es verdad que queremos mucho, mucho a papá, Bruninho? —pregunta cariñosa.
El crío asiente con la cabeza, esboza una sonrisa desde