Leandro
El maldito de Davi me suspendió del trabajo. Ese hijo de puta egocéntrico. Pero lo que es suyo está guardado con intereses y actualización monetaria... Davi siempre ha tenido todo lo que debería ser mío.
Desde la época del colegio, todas las atenciones estaban dirigidas a él. El niño prodigio, el héroe de la clase. Entramos en la academia de policía juntos, entrenamos en el mismo barro, y aun así el tipo parecía llevar una aureola invisible. Hoy, es capitán y comanda la puta de un batal