Pero, ¿qué significaba Hans? Si pudiera quedarme al lado de Hans, no sería como su prometida. Acaso, ¿él quería…? El rostro de Dafne se palideció de inmediato, preguntó en un tono burlón:
—¿Acaso quieres que sea tu amante?
—¿O crees que eres digna de ser mi novia, como hace seis años?
Dafne sintió un pinchazo en el corazón. Tragó saliva y preguntó:
—¿Y si no quiero ser la prometida de César ni tu amante?
Hans la miró de reojo con una sonrisa expresiva que a Dafne le parecía una señal de represa